jueves, 27 de enero de 2011

Valle Burunda

La Burunda es un valle de la Comunidad Foral de Navarra, España, situado en la comarca de la Barranca (Sakana en euskera). Está compuesto por los municipios de: Bacáicoa o Bakaiku, Iturmendi, Urdiáin o Urdiain, Alsasua o Altsasu, Ciordia o Ziordia y Olazagutía o Olazti.

Geografía

El valle está constituido por la cuenca alta receptora del río Araquil o Burunda en Álava, y por la del río Alzania, que confluye a un kilómetro escaso de Alsasua, formando casi ángulo recto. Cierran el valle las sierras de Urbasa al sur., Aralar al nordeste. y Alzania al noroeste., con lo que se forma un triángulo pétreo sin más acceso que por ambos extremos de la Barranca y el puerto de Echegarate al norte. Yendo Río Araquil abajo se sitúan las seis poblaciones del valle escalonándose en ambas laderas del río: Ciordia a la izquierda, Olazagutía a la derecha, Alsasua a la izquierda, Urdiáin, Iturmendi y Bacáicoa a la derecha, ocupando los fondos fértiles de la cuenca principal. El clima es lluvioso y frío, en invierno y templado en verano. Atempera un tanto a este clima la influencia sub-mediterránea procedente por un lado del valle delZadorra y por otro del Arga

Historia

Los escritores de otros tiempos aseguraban que un caballero esforzado llamado don García Ximénez, señor de Abárzuza y Amescoa, fue elegido rey de Navarra. en la ermita de San Pedro de la Burunda, cerca de Alsasua, el día 20 de enero del año 717, con asistencia de 600 nobles y el obispo de Pamplona. Daban por fundamento una bula de Gregorio II del 30 de agosto del mismo año en la que se confirmaría su elección. Ya Moret sospechó de su falsedad. Hoy se le tiene por documento apócrifo.

Habiendo sido incendiada la iglesia de Alsasua, donde estaba el archivo del valle de Burunda, por los de Salvatierra de Álava, se perdió dicho privilegio y el rey Felipe III, con vista del de Laguardia lo renovó al valle en 1336, y lo confirmó Don CarlosII en 1375. En 1462 el rey Juan II donó a Lanzarot, señor de Ciordia, por sus servicios, todas las rentas, derechos y emolumentos del peaje del rey en la tierra de Burunda, que dice podría ascender a 54 libras, y la pecha gallardiru o gallirdua o gaillurdirua, que pagaban los de dicha tierra, con la jurisdicción baja y mediana, para él y sus descendientes legítimos. En 1498 el rey Don Juan de Albret perdonó, para siempre, al valle de Burunda la pecha llamada gaillurdirua que dice era 2 sueldos y 6 dineros (Y. M.). La Barranca fue el portillo natural escogido por el ejército castellano de Fernando el Católico para invadir el Reino de Navarra. en 1512. El 21 de julio de este año, las tropas, acantonadas en Salvatierra de Álava, violaban la frontera navarra penetrando en la Burunda. A la cabeza de las mismas iban los beamonteses navarros con don Luis de Beaumont, hijo del conde de Lerín. 

Valle Aezcoa

El Valle de Aezcoa en el nordeste de Navarra (España) está situado transversalmente a los Pirineos en la comarca de Auñamendi, limitando al norte con el Valle de Cize (Baja Navarra), al este con el Valle de Salazar, con Urraúl Alto al sur y con el Valle de Arce, Burguete y Roncesvalles al oeste.
De orografía montañosa, todas por debajo de los 1500 m., denotan que aquí, sin embargo, el Pirineo ha perdido buena parte de su vigor. Bosques imponentes de robles y hayas confieren al paisaje aezcoano un particular atractivo, que complementan las vivas aguas del río Irati, principal corriente fluvial de la zona. El invierno propicia en Aezcoa copiosas nevadas, mientras que los veranos son suaves y agradables.
El Valle está integrado por nueve municipios: Abaurrea Alta, Abaurrea Baja, Aria, Arive, Garayoa, Garralda, Villanueva de Aezcoa, Orbara y Orbaiceta. Las localidades son pequeñas, formadas por típicas viviendas pirenaicas con paredes de piedra encaladas y tejados pronunciados. La ganadería ha perdido la pujanza de antaño, cuando interminables rebaños de ovejas recorrían las cañadas hacia la Ribera de Navarra antes de que llegara el invierno, los aezcoanos conservan con celo las artes tradicionales de la elaboración de un queso cuya fama trasciende las fronteras de la Comunidad. Además, la lengua propia, el euskera, se mantiene viva, conservando el dialecto local o aezkera.
Muy cerca de Aezcoa, se encuentra la colegiata de Roncesvalles, hito singular del Camino de Santiago de gran relevancia histórico-artística. En la hermosa planicie de Roncesvalles se asientan los pueblos de Espinal y Burguete, centro turístico comarcal desde principios de siglo XX. Siguiendo la carretera de Roncesvalles a la Baja Navarra, se desciende pasado el Puerto de Ibañeta (1057 m.) hasta Valcarlos, bella localidad influenciada por la proximidad de Francia. El municipio bajonavarro más cercano, atravesada la frontera de Arnéguy, es San Juan Pie de Puerto, que suele ser visitado aprovechando el viaje a Valcarlos.

Valle Valdorba

Cómo llegar a la valdorba:
la valdorba está comunicada por medio de la carretera nacional n-121. paralela a ésta, discurre la autopista a-15, que tiene salida a la altura de pueyo (salida 56). tomando esta salida y por la n-121, dirección a pamplona, se accede al valle.
superficie: 210 km2 habitantes: 1.800 densidad: 8,5 hab./km2p , a medio camino entre el pirineo y la ribera, la valdorba guarda en sus rincones la esencia del medievo. el tiempo parece haberse detenido en calles empedradas, corrales de sillarejo y tejados de lajas. al enfilar las carreteras del valle se tiene la sensación de escapar del mundo y, sin embargo, para sorpresa del viajero, esta comarca navarra de sabor recóndito se encuentra a cuatro pasos de pamplona y a otros tantos de lugares tan visitados como olite o ujué. integrada por pequeños núcleos de población, la saludable tranquilidad que se respira en sus aldeas ha ido atrayendo gentes nuevas que, restaurando casas y recuperando parte del patrimonio común, han ayudado a devolver al entorno algunos signos de su antigua solera. el ambiente apacible de la valdorba no esconde las huellas de pasados turbulentos. territorio disputado entre los reyes de navarra y los árabes, lugar de templarios, atajo de peregrinos, sus bosques sirvieron de escondrijo en la guerra de la independencia y las campañas carlistas a las partidas que lanzaban desde ellos sus escaramuzas.

Valdorba capricho rural : El territorio está delimitado al norte por las sierras de san esteban y alaiz, y al este y sur por las de izko, uzquita y guerinda. el monte busquil y una línea de pequeños cerros, en las cercanías de tafalla, dibujan los márgenes al oeste y suroeste, acercándolo a las tierras de valdizarbe y artajona. las líneas más altas, a 1.155 metros, pertenecen a la sierra de alaiz, importante frontera, no solo geológica sino bioclimática e incluso administrativa. en el corazón del valle se eleva la sierra de san pelayo (950 metros), cuya silueta contribuye a acrecentar el carácter agreste de unas tierras en las que, descendiendo de bosques o pastos de montaña, no es extraño encontrar cultivos de secano en sus laderas y estribaciones más bajas. la llamada valdorba llana regala al paseante uno de los paisajes más característicos de la zona, el que componen, alternándose como en un mosaico, pequeñas parcelas de cereal, alguna que otra vid, olivos, almendros, higueras, nogales, prados para pasto de ovejas, yeguas o vacas, campos de labor con vegetación en los linderos y las enmarañadas franjas verdes que envuelven los arroyos de la modesta red fluvial que drena la cuenca. conforman ésta pequeños ríos o barrancos, de régimen irregular y elevado estiaje, que alimentan al río cidacos.
más característicos de la valdorba son los carrascales. extensos y de gran densidad desde unzué hasta sánsoain, las encinas forman parte importante del paisaje en los alrededores de mendívil, solchaga, eristáin y lepuzáin. en su mayoría, los bosques del entorno exhiben la marca del hombre tras cientos de años de intenso manejo, al haber sido tratados en muchos casos como monte bajo para la extracción de leñas, ya que la madera de encina tiene un gran poder calorífico y una muy buena transformación. en solchaga se fabricaba carbón de forma continua hasta principios del siglo xx y todavía pueden encontrarse, dentro de áreas boscosas, algunos de los círculos llanos donde se localizaban las típicas carboneras.
también para calentar las casas fue utilizada durante siglos la madera de roble. encajados en las cuestas y sobre terrenos pedregosos donde la agricultura resulta imposible, los montes de roble pubescente y quejigo ocupan una gran extensión en la comarca. debido la acción de talas, quemas y carboneo, la mayor parte de sus bosques son relativamente jóvenes y existen muy pocos ejemplares de grandes dimensiones, si bien en las cercanías de echagüe, junto a unas bordas en ruinas, se puede admirar un roble monumental. para abarcar su tronco milenario son necesarios los brazos de cinco personas. el corral de intxusta, en garínoain, cerca de la muga con artajona, es otro de los parajes en los que enraízan enormes quejigos.
aunque son escasos los bosques de pino royo, es frecuente observar en laderas y otras áreas vetustos ejemplares solitarios. durante cientos de años y hasta bien entrado el siglo xx, no se disponía de otro alumbrado en el valle que no fuese el de los leños enresinados o tiedas, que se extraían a modo de láminas de los troncos de los viejos pinos royos y servían para iluminar las casas y calles en las noches valdorbesas. a la masa existente en iracheta y el resto de pinos aislados hay que considerarlos autóctonos y de origen natural.

jueves, 20 de enero de 2011

Valles de Navarra : Valdizarde

Nuestro valle esta situada en el corazón de Navarra (España), en el corazón jacobeo. Bañada por las ricas aguas del río Arga, que, proveniente de lo Montes Pirineos, trae a nuestras tierras todas las benevolencias que caben en su ancho cauce. Así, este río que vine de Pamplona / Gares es la fuente de la que brota toda la vida de nuestra villa. No obstante, Puente la Reina / Gares, mantiene una importante situación geografía como centro del triangulo que forman tres de las más importantes ciudades navarras, como son Pamplona / Iruñea, Tafalla y Estella / Lizarra.
Geografia:
Situación
Al Norte el Valle de Echauri y la Sierra del Perdón con su parque eólico.
Al Sur tenemos los montes de Nekeas (cansancio en euskera) que limitan en toda su longitud con la Ribera de Navarra. Aquí se halla al dolmen más meridional de los que se existen en la comunidad foral y el poblado romano de Andelos.
Por el Este tenemos el valle de Valdizarbe, con sus interminables campos de cereal, y los pequeños pueblos.
Y por el Oeste continúa la ruta jacobea, pero antes encontramos Val de Mañeru, tierra conocida por sus vinos, por su historia carlista, y como todo Valdizarbe, por la hospitalidad. 
Flora y fauna:
Valdizarbe es tierra de pinos y encinas, de chopos, robles y abedules, de romero, tomillo y espliego. Podemos encontrar jabalí y zorro con conejos y liebres, la perdiz y el milano con cernícalos y águilas culebreras, el cormorán y la garza real, con las cigüeñas. Fundamentalmente cerealista, con extensiones de regadío.

Maquillaje de la Antiguiedad

Antiguo Egipto
Seguro que los grandes maquilladores de hoy en día han echado un vistazo a la historia del maquillaje para buscar métodos y trucos que aplicar en la actualidad. Por ejemplo, es curioso cómo en Egipto obtenían los colores de sus cosméticos mezclando tierras, cenizas y tintas. 
Era muy típico que los egipcios realzasen sus ojos con colores fuertes y vivos. Y fueron ellos los primeros en pintar sus labios, con ocre rojo y óxido de hierro natural, extendiendo el mejunge con un cepillo o palito por sus labios.
No hace mucho que se descubrieron restos de maquillaje en las tumbas de los faraones, y curiosamente esos productos cosméticos tienen un gran parecido con los que se usan en la actualidad.
En esta civilización utilizaban el antimonio rojo para colorear los labios, mediante la pulverización de piedras y minerales sacaban los tonos turquesa que aplicaban en párpados junto con el khöl que usaban para delinear los ojos en forma de cola de pez y remarcar las cejas. Usaban pinzas de depilar para dar forma a las cejas.
Sé tenia muy en cuenta el uso de adornos corporales, tanto en hombres como en mujeres. El aseo corporal era un ritual de varias horas que consistía en baños, masajes y rasurado de cabeza por motivos de higiene, religiosos y climáticos.
Elaboraban sus propias cremas a base de aceites y plantas y depilaban el vello superfluo.
Grecia y Roma
En la edad Antigua, griegos y romanos perfeccionan las técnicas del maquillaje. Gana peso la piel, la cual comienzan a maquillar para conseguir blanquearla mediante una mezcla hecha a base de yeso, harina de habas, tiza y albayalde (carbonato clásico de plomo), que al final obtenía resultados totalmente contrarios a los pretendidos, ya que al contacto con el sol oscurecía el rostro.
Es en esta etapa donde encontramos la creación del famoso y actual rimmel. Es curioso descubrir como era en sus inicios, pues conseguían ennegrecer sus pestañas utilizando una mezcla de huevos de hormigas y moscas machacadas.
La tendencia es tener la piel muy blanca como signo de apasionamiento, para ello ingerían gran cantidad de cominos y blanqueaban la piel con cerusa y albayalde. En los ojos utilizaban el khöl, maquillándolos en negro y azul. Las cejas se perfilaban sin alargarlas y se depilaban con pinzas y los labios y pómulos se coloreaban en tonos rojos vivos.
Además del khöl, de los egipcios heredaron muchos cuidados estéticos como los baños y masajes.
La figura masculina se riza el cabello y la barba y llevan las piernas depiladas.
Roma
La piel era blanquecina, los ojos y cejas llevaban khöl y los párpados iban muy marcados con antimonio y turquesa. Los labios y mejillas marcado en rojo vivo.
Influidos por las costumbres refinadas de Egipto y Grecia empiezan a funcionar los baños públicos y masajes. Utilizaban cremas para el cuidado del cuerpo. Las mujeres de la época (llamadas patricias) disponían de criadas que eran quienes se dedicaban a hacer estas labores estéticas.
Dedicaban mucho tiempo a los peinados, eran muy laboriosos, teñían los cabellos con preparados de color rubio y los exponían al sol para transformar el color. También se elaboraban pestañas tejiéndolas con seda o con pelo natura

jueves, 13 de enero de 2011

Tintes de pelo en la Antiguedad

El pueblo egipcio, griego, hebreo, asirio, persa y antiguas civilizaciones, como la china o hindú, o más modernas, como la nuestra, han utilizado y utilizan diferentes mezclas para cambiar el color natural del cabello. Los egipcios usaba henna para teñir sus uñas y pelo de colores rojizos. La historia describe que utilizaban una mezcla de sangre de vaca con determinados aceites. Los griegos conseguían fórmulas a base de blanco de cerusa y bermellón. En la antigua Roma se usaba un preparado que elaboraban con grasa de cabra y ceniza de haya. El cabello siempre ha sido el marco ornamental natural que resalta la belleza del género humano y su color favorece o desluce la belleza de un rostro. Por ello, cada vez es mayor el porcentaje de mujeres y hombres que utilizan habitualmente un producto de coloración. En España se supera la cifra del 76% de la población.

La Depilacion

En el antiguo Egipto un cuerpo liso y sin pelo era el estándar de la belleza, de la juventud y de la inocencia. Las mujeres tenían todo el cuerpo liso y sin pelo, a excepción de la cabeza. La esposa del Faraón divino fijó el ejemplo y cada mujer egipcia empezó a cuidarse para que no hubiera ni un solo pelo en su cuerpo. La sangre de los animales, las conchas de tortuga, los gusanos o la grasa de hipopótamo son algunas de las sustancias que se empleaban a la hora de depilar, según recoge el papiro de Eber, un texto egipcio sobre medicina y magia que data del año 1500 antes de Cristo. Pero el método más empleado por las egipcias era una sustancia similar a la “cera” que se conseguía de dos formas: una masa resultado de la mezcla de azúcar, agua y limón, la llamada cera de azúcar, o la mezcla de aceite y miel.
Muy pronto en depilacionalaser.net publicaremos un artículo acerca de esta crema depilatoria, para que usted mismo la pueda hacer en su propia casa.
El Griego adoptó el ideal de la suavidad. Las viejas esculturas griegas nos lo demuestran. Las esculturas de mujeres estàn pulidas y brillantes, y no hay ningún pelo pubico en todo el cuerpo, mientras que las esculturas de hombres muestran el pelo pubico.
En la vida sexual de la Grecia antigua se puede leer por el autor holandés Hans Licht, que las mujeres griegas, especialmente las señoras de alta clase social, consideraban feo el pelo pubico. El Griego encontró en un cuerpo liso y sin pelo un ejemplo de belleza, juventud e inocencia. 

Los Romanos
Tampoco los Romanos tuvieron gusto por el pelo pubico: las muchachas jóvenes comenzaban a quitarlo tan pronto como apareciera el primer vello. La depilación era algo esencial para estas civilizaciones que heredarían las técnicas de depilación egipcias. Era tal su importancia que en Roma existían esclavos especializados en depilar. Los romanos empleaban para ello una crema denominada philotrum o dropax similar a las actuales cremas depilatorias, unas pinzas denominadas volsella y una especie de cera realizada a base de resina o brea. 

La Edad Media
El poder de la iglesia vivió su época de máximo auge durante la Edad Media. En una cultura dominada por el poder eclesiástico la depilación pasó a considerarse un ‘ritual pagano' prohibido por las entidades eclesiásticas y los estamentos más puritanos. Sin embargo, la depilación sí se realizaba en otra parte del cuerpo menos frecuente, el nacimiento del cabello. Durante la Edad Media existía la moda de ensanchar la frente, y la depilación del nacimiento del cabello y las cejas mediante una mezcla de cal viva y arsénico era una manera de hacerlo. E sta moda de llevar una frente amplia y despejada seguía vigente a principios del Renacimiento junto con la depilación eventual de algunas partes del cuerpo con la ayuda de pinzas. Tal y como indica su nombre, en este periodo renacen ciertas costumbres de la Edad Antigua, y con ella gustos afines a los antiguos griegos y romanos, como era el culto a la belleza. Durante los siglos XV y XVI se amplían las zonas a depilarse, mientras el aceite de nueces y las vendas impregnadas de vinagre servían para afeitar el nacimiento del cabello, para eliminar el vello de varias partes del cuerpo se optaba por las hojas de afeitar.
No obstante, no será hasta mediados del siglo XVIII cuando aparece la primera maquinilla de afeitar, diseñada especialmente para una depilación ‘segura'. Su creador será Jean Jacques Perret, un barbero francés que idea una protección de metal situada en el borde de la cuchilla, para prevenir cortes en la piel.